• Estudio Monti

BOLETÍN PERIÓDICO 02-2020 año 28 # 236

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En este número

Economía y empresa

Cambios post coronavirus

Tecnología, informática y sistemas

Mitos y realidades de trabajar en casa

Impuestos y remuneraciones

Problemas del siglo XXI y reglas del siglo XX

Miscelánea

Novedades del proyecto Inkgam tremn

Las palabras que nos gustaron esta vez

CAMBIOS POST CORONAVIRUS

Esto también pasará, decía el mensaje grabado en el anillo del rey de la historia que seguramente ya conoce, y de ser cierto el relato seguramente también pasarán los días de encierro, “cuareterna” y tapaboca.


Posiblemente sea así, pero ese momento no borrará los numerosos problemas que estamos generando en estos días de cuarentena, no solo a nivel personal y familiar, sino también y fundamentalmente, a nivel empresario.


Entonces, antes de que llegue el momento de la “nueva normalidad”, que le parece si hablamos un poco de algunas cosas que deberíamos tener en cuenta para sobrellevar los cambios que inevitablemente se producirán y que, lo querramos o no, nos afectarán de una u otra manera.


Para empezar recordemos la frase que ocupaba el encabezado de nuestro Boletín en el formato anterior :”no sobrevive el más fuerte ni el más inteligente, sino el que se adapta mejor a los cambios”. Entonces pareciera claro que la estrategia es meternos de cabeza a adaptarnos. Salvo que no nos importe extinguirnos, claro.


La realidad nos dice que algunas actividades van a crecer o van a mantener el crecimiento que tienen ahora, tales como los servicios de entrega de paquetes, cademotos y mensajeros. Cuando bajen las aguas esos servicios seguirán vigorosamente activos porque mucha gente se habrá acostumbrado a comprar muchas cosas por internet. Bien por ellos.


El problema es que el que se acostumbró a comprar y recibir en la casa probablemente lo siga haciendo en muchos casos, con lo cual algunos negocios de calle la van a pasar mal. Cines, restaurantes y algunos negocios de venta presencial van a sufrir la desidia de esos viejos compradores que antes se vestían y salían de su casa para comprar o divertirse.


El que se acostumbró a trabajar en su casa en jogging y alpargatas durante cinco meses o más (no se cuanto va a durar la cuareterna mientras escribo estas líneas) es probable que después tenga menos interés en comprarse un par de zapatos, un saco sport, camisas de vestir y corbatas. Y también posiblemente le de fiaca salir a probárselos para comprarlos.


El que iba al cine y a cenar afuera con frecuencia ahora se atiborra de Netflix y comida a domicilio y, vaya vaya, no es lo mismo sin duda, pero esto es más cómodo, no tengo que sacar el auto, vestirme, viajar, buscar estacionamiento, ir al cine, hacer la cola y despues volver a casa. Seguramente volverá a hacerlo, pero es probable con mucha menos frecuencia que antes.


Los “quioscos virtuales” de los diarios son otra operación disruptiva, ya que diarios y revistas en papel tienden a desaparecer. Le confieso que soy un fanático del papel en lo referente a libros, diarios y revistas. Pero despues de diez o doce domingos de leer el diario digital en mi tablet en la cama, dejé de comprar uno de ellos. Eso sí, todavía recibo dos en papel, porque si no se complica prender el fuego para el asado del domingo…


Los canillitas tal como los conocemos en CABA deberán tener que pasar a formatos como los del interior del país, donde en vez de un puesto de diarios y revistas puesto en la vereda se trabaja en un local que vende golosinas, cigarrillos, etc y además, diarios y revistas. De persistir en el formato actual es muy probable que sigan el camino de los dinosaurios.


En varias profesiones se van a reducir sensiblemente las visitas y reuniones físicas tan comunes antes. Contadores, abogados y similares van a pasar a formatos menos presenciales, con lo cual tanto ellos como sus clientes ganarán una cantidad importante de tiempo que antes se utilizaba en viajar.


Esto puede ser realmente importante, siempre les comento a nuestros clientes de Gral.Cabrera y Gral Deheza, localidades a 60 y 70 km de Río Cuarto, que el tiempo que nos insume ir desde Río Cuarto a verlos es el mismo que nos toman algunos clientes que están ….. dentro de CABA, igual que nosotros, algo así como una hora de viaje.


Pero un elemento importante que no sé si cambiará, pero que imprescindiblemente debería hacerlo, son los trámites con el Estado. Aunque parezca mentira, hoy día sigue habiendo parvas de trámites presenciales para presentar información redundante que no solamente está digitalizada, sino que además son elementos que están en poder de ese u otros organismos del Estado.


Claro que esto último es terriblemente peligroso, no vaya a ser que nos demos cuenta de que en el Estado sobra gente a lo loco. El Señor no lo permita!

PROBLEMAS DEL SIGLO XXI Y REGLAS DEL SIGLO XX

Ya me lo veo venir, lo vamos a hacer otra vez, vamos a volver a tropezar con la misma piedra, con la misma de siempre. En nuestra querida Argentina vamos a intentar resolver problemas propios del siglo XXI usando herramientas del siglo XX. Asi nos va.


La realidad de este siglo nos muestra que por un lado hay muchos trabajos que son estrictamente presenciales, personales, y que no se pueden reemplazar por el home office, como es el caso de los peluqueros, electricistas, plomeros, dentistas, mecánicos, gomeros, etc, etc.


Y también existen otros muchos que pueden pasar de hacerse en un escritorio a una metodología remota y virtual, reemplazando la presencia física por medios informáticos. La pregunta es, realmente cuan viables son en Argentina?


Porque todo lo que venían diciendo los expertos sobre nuevas formas de trabajo (recuerde nuestra nota sobre Openheimmer), todas ellas virtuales o robotizadas que se suponía iban a aparecer de a poco y en el futuro, dejaron de ser teorías alocadas, o disruptivas como se las llama hoy. Lo que estaba previsto que ocurriera a lo largo de cinco o más años en el futuro se hizo realidad en un par de semanas. La realidad las tiró sobre la mesa de golpe. Los que pudieron se pasaron, por lo menos por ahora, a una forma de trabajo remota y virtual en cuestión de días. Otros no.


Es esto bueno? No lo sé, pero me da la impresión de que es como si nos estuviéramos hundiendo en el Titanic, subiéramos al bote salvavidas y nos pusiéramos a analizar si haber caído en esa tragedia es justo o no lo es. Pareciera que es mejor que veamos como sobrevivimos.


Lo que pasa es que corremos con desventaja, tenemos un problema muy grave que otros países no tienen, nosotros estamos en Argentina y aca somos un segmento del universo que no se parece a nada del mundo normal, somos diferentes a todo, es casi como si hubieramos venido del espacio.


Los delirantes que habitan el resto del mundo tratan de armar un formato de trabajo ágil y productivo, entendiendo que la empresa tiene que tener seguridad jurídica y ganar plata, porque sin seguridad jurídica no hay rentabilidad, sin rentabilidad no hay empresa y sin empresa no hay trabajo. Unos salames, en Argentina inventamos una ficción que es el trabajo estatal, que cada vez recluta a más gente y que tiene la gran virtud de disfrazar la desocupación. Aprendan, giles.


Nuestros pintorescos sindicatos están parados firmemente sobre los “derechos adquiridos”, frase grandilocuente que suena muy bien en un escenario, a los gritos y agitando las manos, pero que en realidad no tendría ningún valor si no existiera la empresa privada.


En nuestro asteroide ubicado en el espacio exterior, donde está asentada Argentina, cuando una empresa contrata a una persona es casi como un matrimonio eclesiástico, “hasta que la muerte nos separe”. También podría aplicarse aquella frase que dice “que el hombre no separe lo que la Ley de Trabajo ha unido”, porque una vez contratada a eaa persona, nuestro sistema sindical lo transforma en un vínculo casi indisoluble. Y si lo queremos disolver será algo así como un divorcio conflictivo, peleas, gritos, mucho tiempo y por sobre todo, será muy pero muy caro.


No importa si esa persona falte cuando se le canta, mande mil reportes de que se siente mal cuando no es así, tenga algun problema impredecible, se caiga del tren viajando en el techo del vagón o lo asalten en la calle cuando volvió de su trabajo. La empresa será siempre el responsable y sobre todo el culpable de ese problema, ya que siempre será la que lo tenga que soportar, subsanar y, por sobre todas las cosas, pagar.


También carece totalmente de importancia si el sujeto en cuestión no sabe o no quiere hacer su trabajo,si destruye bienes de la empresa, ni ninguna otra cosa. Son derechos adquiridos y se acabó. Es palabra de Dios, diría la liturgia.


En el engendro de ley de trabajo remoto que se está aprobando mientras escribo este artículo, todo está planteado como hace 50 años. Si organizo la empresita para que la gente haga en su mayoría home office, y el empleado lo acepta (vaya vaya, podriamos ponerlo a decidir cosas importantes de la empresa) todo bien, Pero si mañana dice “no quiero más” lo tengo que volver a ubicar físicamente en la empresa.


Se lo clarifico, si usted tiene 30 empleados y pasa a un esquema de 5 empleos físicos y 25 home office, nada de achicar espacio físico ni equipamiento, eh?, podrían volver varios y tiene que volver a instalarlos en la empresa, o se considerarán despedidos. Digo yo, no es un poquito loco?


Según el nuevo engendro legal, la empresa debe conciliar con el empleado sus horarios, respetando los problemas de atención de hijos, de personas mayores, tareas domésticas, etc. Impecable quizás para Dinamarca, pero realmente ridículo para nuestro país.


En países desarrollados la cosa está clara, porque si el empleado no responde a lo que la empresa necesita, simplemente se le da una simpática cajita, 15 días de sueldo y que te cure Lola, con lo cual entrará otra persona que realmente quiera el puesto. Acá, si es que la ley lo deja despedirlo, la cajita se la va a tener que dar pero llena de billetes. Y ya que está, prepare otra para los abogados.


Acá en cambio una empresa como Latam presentó a lo largo de cinco años casi sesenta propuestas de mejoras en la operatoria y en el servicio, que debía aprobar el sindicato respectivo. Cuantos aprobó? Ninguno. No jodamos con los compañeros y los derechos adquiridos. El resultado? Latam se va del país en su operatoria de cabotaje.


En resumen, como usted puede ver claramente, la conclusión es que el resto del mundo está totalmente equivocado, eso de pretender que la empresa privada genere empleo y gane plata es verdaderamente delirante, no hay nada como nuestro asteroide con nuestras leyes, nuestros sindicatos y nuestros “derechos adquiridos”. Lo único que espero es que no nos impacte un cometa.


MITOS Y REALIDADES DE TRABAJAR EN CASA

Estamos en un período de cambios, muchas empresas cierran, otras trabajan con protocolos de seguridad y otras muchas hacen trabajo remoto en forma de home office.


El home office aparece como la panacea (en realidad más bien como una cosa obligada por las circunstancias) y tiene en apariencia una serie de virtudes increíbles, a tal punto que deberíamos preguntarnos como es que no nos dimos cuenta antes de tremenda maravilla.


Como en muchas leyendas urbanas, se crean muchos mitos. El home office también los tiene, sobre todo en Argentina. Que le parece si hurgamos en algunos de ellos?


Mito 1, la gente trabaja más tranquila en su casa. No siempre, en la oficina puede haber más ruido, pero no hay niños que cuidar, bebés que lloran, perros que pasear, esposas/esposos que piden cosas, etc. Ya escuché más de una vez la frase “que silencio hay en la empresa, cuando podré volver a trabajar en mi oficina?”


En general suele haber necesidades importantes en materia familiar que compliquen en gran manera la tranquilidad, la dedicación y la concentración de quien trabaja en su casa.


Mito 2, me ahorro un montón de tiempo en viajes. No es un mito sino una importante realidad, las horas de viaje pueden ser aprovechadas para tener más tiempo con la familia e incluso para empezar a trabajar con la cabeza más despejada y por lo tanto apta para rendir más.


Eso sí, a veces se crea un problema adicional en gente que antes tenía un corte en su trabajo, que era la hora de salida, y ahora que no lo tiene “sigue viaje” con los problemas del trabajo, invierte más horas que las deseables y obtiene sobre todo un poquito más de stress.


Mito 3, la tecnología lo resuelve todo. Bueno, eso puede ser dentro de la empresa, pero cuando el trabajo se hace en el hogar hay un montón de cosas que, como bien decía Tu Sam, pueden fallar.


El equipo informático de casa puede dar como para navegar por internet y hacer alguna pavada, pero quizás no funcione como corresponde en requerimientos más profesionales.


Puede faltar el software adecuado para resolver el problema, o quizás la conexión a internet no sea de las mejores. Ni le cuento si el trabajo en casa requiere de una impresora, elemento mágico que pocos hogares poseen, ahí la cosa se complica bastante.


Mito 4, conque haya servicio de internet es suficiente. No se crea, el servicio puede ser de cuarta, con lo cual la falta de velocidad conspirará fuertemente para obtener buenos resultados. Tambien hay que tener en cuenta que la conexión en el hogar es casi 100% por wifi, con lo cual el ancho de banda, aunque sea bueno, estará contaminado por los celulares de todos los habitantes de la familia (excepto mascotas, que no suelen tener celular) y por las notebooks y tablets de los hijos y de los amigos de los hijos.


Además, a medida que usted se aleja del modem que le da servicio, el ancho de banda y la potencia bajan en forma considerable, con lo cual intervenir en una reunión virtual, hoy tan de moda, puede ser un engorro para usted y simultáneamente para todos los demás asistentes si usted se instala cómodamente en la cocina y el módem está en el living.


También, y es muy común, que el hogar no tenga las comodidades necesarias para trabajar, en términos de escritorio, sillón o silla adecuadas, iluminación, privacidad, entre otros. Algunas empresas ofrecen a su personal enviarles su sillón de trabajo a la casa. En EEUU ya se venden una especie de cajas gigantes para poner en el jardín o en la terraza, que son una habitación completa con ventanas, puerta, escritorio, etc y que son oficinas domésticas.


Mito 5, me organizo mis tiempos a mis necesidades. Si le digo la verdad, eso es para pocos, ya que la empresa depende no solo de usted sino además de sus clientes y proveedores, con lo cual el horario de “conexión” (llamo así al horario en que estoy visible para la empresa) sigue siendo bastante rígido. Si trabajo en un estudio contable no podria decir que cumplo mis horas de trabajo de 20:00 a 4:00 de la mañana porque “ahí es cuando mejor rindo” porque ni sus jefes se van a poder comunicar para hablar en “vivo” ni podrá atender a algún cliente que, aburrido y estructurado como siempre, sigue trabajando de día y durmiendo de noche.


En resumen, el trabajo en casa tiene sin dudas varias ventajas pero también varios inconvenientes. De nosotros dependerá lograr el equilibrio.



MISCELÁNEA


Novedades del Proyecto Ingkam Tremn


El proyecto Ingkam Tremn es el camino que elegimos para lograr que nuestro cliente pueda ser un empresario cada vez más eficiente y adaptado el mercado actual.


Debido a la cuarentena, no hemos podido continuar con nuestras reuniones habituales, esperamos retomarlas pronto.


Como habrá notado, este número está totalmente dedicado al momento que vivimos, cuarentena y home office, lo que estamos viviendo.




Las palabras que nos gustaron esta vez.



El águila inteligente no muestra las garras. Proverbio japonés


Los hombres sabios son educados por la razón, los de poco entendimiento por la experiencia, los ignorantes por la religión y las bestias por la naturaleza.

Marco Tulio Ciceron


Más vale una cucharada de suerte, que un barril de sabiduría.

Proverbio chino



Trajeron un caballo, trajeron dos caballos y sudaron bajo el látigo. Trajeron cien caballos y cien hombres atrás, que daban vuelta las ruedas del carro. Mil caballos, mil hombres y las ruedas en el barro y el látigo sudando. Y vino un hombre solo, tan igual a los hombres con camisa y pantalón, y dijo una palabra que todos entendieron como si la hubiera tomado del aire, del fuego, de la tierra o del agua. Y anduvo el carro con un solo caballo. Después pidió que le devolvieran la palabra. La habían olvidado. Nadie pudo recordar la palabra y lo dejaron solo, con los pies en el barro.

Javier Villafañe, poeta, escritor, titiritero y andariego.


Los pueblos que valoran sus privilegios por encima de sus principios, perderán ambos. Dwight Eisenhower


La mejor maestra de la vida es la experiencia. Te cobra caro, pero te enseña bien. Anónimo El silencio y la sonrisa son dos armas poderosas ante los problemas. La sonrisa los resuelve y el silencio los evita.

Anónimo


Mensaje de la madre Naturaleza: Nos quedamos dormidos en un mundo y nos despertamos en otro. De repente, Disney no tiene magia, París ya no es romántico, Nueva York ya no se levanta, la muralla China ya no es una fortaleza, y Machu Picchu esta vacía. Los abrazos y los besos de repente se convierten en armas que pueden dañar tu salud y no visitar a padres y amigos se convierte en un acto de amor. De repente te das cuenta de que el poder, la belleza y el dinero no tienen valor y de que no te van a ayudar a tomar el oxígeno cuando estés luchando por él. El planeta continúa su vida y es hermoso. Solo pone a los humanos encerrados. Claramente nos está enviando un mensaje: "No eres mi amo, ni eres necesario. El aire, la tierra, el agua, el cielo y la naturaleza están bien sin ti. Cuando te liberes, recuerda que eres mi invitado”

Origen desconocido, lo encontré en internet y me gustó..

Para poder crecer en un mercado difícil hay que ser eficiente. Nosotros podemos ofrecerle la herramienta que aumenta en el acto la eficiencia de empresas y estudios profesionales.


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